La reproducción asistida

 Hola, bienvenidos a una nueva entrada de este blog, en la cual entrataremos la reproducción asistida.

¿Sabías que el 25 de julio de 1978 nació en la ciudad inglesa de Oldham el primer bebé probeta? Fue una niña llamada Luoise Brown cuya concepción se había producido 9 meses antes en un laboratorio mediante la técnica de reproducción asistida llamada fecundación in vitro. El nacimiento de Louise abrió una página totalmente nueva en el tratamiento de la esterilidad, que durante años había llevado a parejas de todo el mundo a llegar a la vejez sin poder formar una familia de descendencia sanguíena propia. 

Pero... ¿Qué es la reproducción asistida?

Para poder explicarlo necesitamos entender antes lo que es la fecundación. La fecundación es el proceso por el cual dos gametos, uno masculino y uno femenino, se unen en la reproducción sexual dando lugar a la célula huevo o cigoto, la cual tiene un genoma derivado de ambos progenitores. 

Hay ocasiones en las que los espermatozoides, por diversas causas, no pueden llegar al óvulo y fecundarlo, es entonces cuanod interviene la reproducción asistida. Así pues, la reproducción asistida o fecundación artificial es el conjunto de técnicas o métodos biomédicos que facilitan o pueden sustituir a los procesos naturales de fecundación, de tal forma que ayudan a fecundar los óvulos y permiten a las parejas o mujeres con problemas para concebir tener hijos. En España está regulada por la Comisión Nacional de Reproducción humana asistida.

Vamos a hablar de las tres técnicas principales, las cuales van de menos a más compleja e invasiva y son: coitos programados, inseminación artificial y fecundación in vitro.

Los coitos programados consisten en sincronizar la ovulación con las relaciones íntimas de la pareja. La paciente puede mantener su ciclo menstrual normal o ser inducida a la ovulación mediante la administración controlada de gonadotropinas. Se recomienda en parejas jóvenes, menores de 35 años, que lleven poco tiempo intentando quedarse embarazadas.


La inseminación artificial o intrauterina consiste en introducir artificialmente los espermatozoides procedentes del hombre en las vías genitales femeninas, tras haber estimulado hormonalmente el ovario para que ovule y haber seleccinado y concentrado los espermatozoides móviles. Al introducir los espermatozoides en el útero, estos deben buscar su propio camino hasta el óvulo y fecundarlo por su propia cuenta, como si se tratase de un embarazo natural; sin embargo, la gran diferencia y ventaja de la inseminación artificial es que el camino es más corto y con menos riesgos. 

El semen puede proceder de la pareja si el probelma consiste en alguna dificultad para que se deposite el esperma en la vagina de la mujer de forma natural, como eyaculación precoz o vaginismo, o cuando la mujer presente malformaciones intrauterinas, el moco cervical sea demasiado espeso o haya disfunciones ovulatorias. Pero también puede proceder de un donante anónimo, en caso de que el hombre presente azoospermia, una enfermedad genética hereditaria, una enfermedad de transmisión sexual, cuando se trata de una pareja lésbica o cuando la paciente es una mujer soltera.



La fecundación in vitro y la transferencia de embriones (FIVTE) consiste en extreaer el óvulo femenino y fecundarlo con esperma obtenido previamente del hombre, en una probeta o tubo de ensayo, es decir, fuera del cuerpo de la mujer. Tras la fecundación, el embrión es transferido al útero. Se utiliza cuando no funciona la inseminación artificial, por ejemplo, en casos de esterilidad femenina, y para prevenir anomalías genéticas mediante la selección de embriones. 

Consta de las siguientes fases:

- Obtención de óvulos: se da un tratamiento hormonal a la mujer de entre 5 y 10 ciclos para estimular el ovario, que ovule y así extraer los óvulos. En el caso de infertilidad femenina se puede recurrir a la donación de óvulos. 

- Fecundación: se eligen los óvulos más adecuados y se fecundan con semen del hombre en una probeta. Puede hacerse de forma clásica, es decir, poniendo juntos los óvulos y los espermatozoides, o mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides, en el caso de que los gametos masculinos presenten problemas de movilidad.

- Cultivo in vitro del embrión: los cigotos se desarrollan in vitro durante tres días hasta que alcanzan el estado de mórula, aunque en algunas ocasiones es conveniente prolongar el cultivo de los embriones hasta que alcanzan el estado de blastocisto.

- Transferencia embrionaria: se analizan las mórulas y las más viables se transfieren al útero via transcervical, de tal forma que los embriones se implantan y anidan en el endometrio. Las tasas de embarazo están en torno a un 50% y, según la legislación española se pueden transferir hasta un máximo de tres embriones a la vez.



Entonces... ¿Cómo se eligen los embriones?

La selección embrioaria consiste en elegir los embriones mejor dotados genéticamente para implantarlos en el útero materno. Para ello se realiza una biopsia del embrión, es decir, se extraen varias de sus células sin que sufra daños y se realiza un análisis genético de dichas células mediante una serie de pruebas conocidas como Diagnóstico Genético Preimplantacional. De esta forma se buscan marcadores genéticos que indican la presencia de enfermedades genéticas, baja viabilidad y otros factores especiales.



Y... ¿Qué se hace con los embriones que no se transfieren?

En ciclos de fecundación in vitro, cuando disponemos de varios embriones de buena calidad, es necesaria la criopreservación de los embriones supernumerarios, que se guardan para futuros intentos. Los embriones se congelan en nitrógeno líquido a -196ºC, paralizando sus funciones vitales de tal forma que pueden conservarse durante un tiempo indefinido sin perder la calidad ni las características que tenían en el momento de la vitrificación. Esta técnica, al ser muy poco agresiva con los embriones, permite tener tasas de supervivencia y embarazo muy grandes. 

Durante los cinco años siguientes a la fecundación, los embriones se pueden transferir a la mujer de quien se extrajeron los óvulos o a otra mujer, si dan su consentimiento los padres biológicos. Después de esos cinco años, los embriones se pueden utilizar en investigación científica, siempre y cuando los progenitores den su consentimiento y se haya valorado por una Comisión Nacional de ética o si los embriones son médicamente inviables.



Bueno, hasta aquí la entrada acerca de la reproducción asistida. Espero que hayáis podido entender mejor lo que es la fecundación artificial. Si os ha gustado dejado en comentarios.

Nos leemos.

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